Cultivos leñosos

Sistemas de producción en olivar: el olivar tradicional

En el artículo “Sistemas de producción del olivar” hablamos sobre los diferentes sistemas de cultivo que había para este cultivo. En este artículo nos queremos centrar en uno de los más importantes en España, que es el sistema de producción tradicional del olivo.

Hemos hablado sobre su gran importancia en España, pero también tiene mucha importancia a nivel internacional, sobre todo en países con tradición oleica como puede ser Italia o Grecia.

En un sistema de producción tradicional los olivos tardan mucho más en crecer que en un sistema intensivo o superintensivo
Para este sistema de cultivo suelen ser necesario grandes superficies con poca pendiente si quieres sacarle rentabilidad al cultivo, ya que su marco de plantación suele rondar los 10 a 12 metros, lo que quiere decir, unos 80-120 olivos por hectárea. En este sistema de producción los olivos tardan mucho más en crecer que en un sistema intensivo o superintensivo, algo que hay que tener muy en cuenta si quieres tener un olivar rentable. Es muy probable que tu olivar no alcance una producción óptima hasta pasados decenas de años.

En este sistema de producción normalmente suelen tener un régimen de secano, pero cada vez se ven más los sistemas de producción tradicionales en olivar con riego gracias a los avances del riego deficitario. Este riego consiste en utilizar solo lo justo y necesario para el correcto desarrollo de los olivos, analizando la humedad en el suelo y otras condiciones importantes para conseguir una producción eficiente y sostenible.

¿Mecanizable o no?

Un sistema de producción tradicional puede ser mecanizable pero depende de la pendiente de la finca.
Llegados a este punto es muy importante aclarar este aspecto. Un sistema de producción tradicional, si, puede ser mecanizable pero depende de la pendiente de la finca. Si la pendiente supera el 20% la mecanización puede llegar a ser muy peligrosa por lo que no se aconseja. En cambio, si la pendiente no supera el 20%, este sistema de producción permite la mecanización parcial de algunas labores que se tengan que llevar a cabo en la finca, como pueden ser la aplicación de productos fitosanitarios, fertilizaciones, preparación del suelo y manejo entre otras.

En el caso de que la pendiente sea mayor al 20% estarías frente a una finca no mecanizable, donde las labores se hacen a mano, por lo que los gastos en mano de obra son mucho mayores que en una finca con un sistema de producción mecanizable.

¿Puedo hacer un cambio de sistema de producción a intensivo o superintensivo a partir de un sistema de producción tradicional?

Si. Pero solo si se trata de un sistema de producción tradicional mecanizable, ya que la orografía debe ser bastante manejable para poder incluir maquinaria en el proceso de producción, algo fundamental en este tipo de sistemas que la hacen más manejable y con menores gastos de mano de obra.

Ventajas y desventajas

El uso de riego en sistemas de producción tradicional es cada vez mayor, pero en la mayoría de los casos se utiliza el riego deficitario, eficiente y sostenible.
Dentro de un sistema de producción las ventajas son muchas, pero también existen algunas desventajas.

  • Las inversiones en la reposición de olivos son mucho menores en sistemas de producción tradicional ya que solo es necesario cuando se llega al límite de producción rentable o muere por alguna enfermedad, en cambio en los sistemas de producción intensivos o superintensivos la reposición es relativamente alta.
  • El riego es un aspecto importante a tener en cuenta cuando hablamos de producción de olivo. Como hemos mencionado anteriormente, el uso de riego en sistemas de producción tradicional es cada vez mayor, pero en la mayoría de los casos se utiliza el riego deficitario, eficiente y sostenible. En el caso de los sistemas de producción intensivo y superintensivo el riego es mucho mayor, y los gastos por ello son, por defecto, mucho mayores.
  • Otro aspecto importante es el uso de fertilizantes o abonos. En sistemas de producción tradicional, al ser un cultivo casi silvestre, el añadido de fertilizantes o abonos es puntual. En el caso de los sistemas de producción intensivos y superintensivos el uso de estos productos es fundamental y rutinario, ya que el suelo sufre un agotamiento de nutrientes mucho más rápido.
  • Por otro lado, los sistemas de producción tradicional requieren mucho más tiempo para ver resultados rentables y mayor mano de obra, por lo que podría clasificarse como un sistema más limitado y costoso

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