Entrevista al responsable de Sostenibilidad de Syngenta, Luis Miranda

Entrevista al responsable de Sostenibilidad de Syngenta, Luis Miranda

“Creemos que esta nueva PAC 2023-2027 hará que aumente el número de agricultores que opten por un manejo sostenible del suelo mediante cubiertas vegetales”

La mayor novedad que presenta la nueva Política Agrícola Común (PAC) es la asunción de los ecoesquemas o ecorregímenes, cuyo objetivo es remunerar a las explotaciones que lleven a cabo prácticas agrícolas o ganaderas beneficiosas para el medio ambiente mediante compromisos anuales voluntarios. Una de esas prácticas sostenibles es el uso de cubiertas vegetales en los cultivos. ¿En qué consiste? ¿Está preparada la agricultura española para dar el paso? Lo hablamos con el responsable de Sostenibilidad de Syngenta, Luis Miranda.

PREGUNTA.- La PAC va a hacer que ciertas prácticas sostenibles como el uso de cubiertas vegetales se asienten con mayor penetración en la agricultura española. ¿Qué importancia le dan desde Syngenta a su inclusión entre los ecoesquemas?

Luis Miranda – Syngenta lleva muchos años trabajando por la sostenibilidad de los cultivos, apostando siempre por unas producciones rentables y de mayor calidad, y respetando la biodiversidad. Esta nueva PAC viene a respaldar, precisamente, estas medidas que Syngenta lleva tomando desde hace tiempo, sin perder la perspectiva de la rentabilidad del agricultor, que es clave para que una producción sea sostenible en el tiempo.

PREGUNTA.- ¿Han percibido ya un aumento significativo de las explotaciones españolas que deciden poner freno a la degradación de sus suelos mediante la implantación de cubiertas vegetales? ¿Está más concienciado el agricultor español?

Luis Miranda – Hay un nivel de adopción creciente, lo que pasa es que es un proceso que va poco a poco. Sí que es verdad que el sector agrícola, por esa presión social que demanda producciones más sostenibles, es cada vez más consciente de la importancia de producir de manera sostenible, y de que esa demanda procede del consumidor final.

En el sur de Europa, y sobre todo en España, somos más conscientes del problema que suponen tanto la erosión como la sequía, elementos clave hoy, y cada vez más. Por eso, el porcentaje de agricultores que adopta medidas como el uso de cubiertas vegetales o de márgenes multifuncionales es mayor.

Creemos que esta nueva PAC 2023-2027 hará que aumente el número de agricultores que opten por un manejo sostenible del suelo mediante cubiertas vegetales.

PREGUNTA.- Empecemos analizando el problema: ¿Qué consecuencias ambientales y económicas conlleva la pérdida de suelo agrícola por la erosión?

Luis Miranda – Tiene consecuencias muy claras, porque la erosión muchas veces no se tiene en cuenta. Voy a dar una cifra: en España se pierden entre 25 y 30 toneladas por hectárea y año de suelo agrícola. Puede parecer mucho, pero se trata de una pequeña capa de 3 o 4 milímetros de suelo. Este suelo que se pierde es la capa más superficial, la más fértil.

Esa fertilidad que perdemos vamos a tener que reponerla con fertilizantes principalmente minerales, con el coste que ello supone. Además, esa erosión y esa escorrentía al final van a producir contaminación, porque toda esa tierra va a acabar en los cursos y masas de agua. Son dos problemas directos.

Ya sabemos que el suelo no es un elemento puramente de sujeción y sostén de la planta, sino que hay muchísimas interacciones entre la microbiota y el cultivo que se producen en la capa más superficial, en los primeros 10-15 cm. Perder esa capa supone perder la fertilidad y salud del suelo.

PREGUNTA.- Aparte de hacer frente al problema de la salud de los suelos, ¿qué otras ventajas proporciona a los cultivos el uso de cubiertas vegetales?

Luis Miranda – Tener un suelo vivo, protegido, tiene otras ventajas aparte de la que hemos comentado. Por ejemplo, está la regulación de la temperatura del suelo. Un suelo desnudo tiene unas oscilaciones térmicas muy grandes. En verano, al mediodía, puede alcanzar tranquilamente los 50º o más, que lo deshidratan y detienen la fotosíntesis del cultivo.

También se reduce la evapotranspiración. Esa cubierta vegetal, con las especies adecuadas, va a evitar la pérdida de agua por evaporación en las épocas de mayor demanda del cultivo.

Asimismo, se facilitan las labores agrícolas. Por ejemplo, la poda en la viña o el paso de maquinaria agrícola. Después de una lluvia torrencial es muy complicado entrar en un cultivo con suelo desnudo, por el barrizal que se forma.

Evitamos compactación. Esas raicillas de la cubierta vegetal van a mejorar la infiltración del agua y, por ende, la disponibilidad para el cultivo: va a penetrar a capas más profundas.

Como comentaba antes, la microbiota es importante. Todos esos millones de microorganismos interactúan, degradan la materia orgánica, facilitan la disposición por parte del cultivo, etc.

Además, una cubierta vegetal bien diseñada reduce la presión de las malas hierbas. Por ejemplo, las cubiertas con las que trabaja Syngenta, formadas principalmente por gramíneas, cuando se secan forman un acolchado (mulching) que evita que germinen muchas otras especies adventicias que competirían por nutrientes y agua con nuestro cultivo. Esta cubierta nos serviría también de refugio para fauna auxiliar, como insectos que nos ayudarían a reducir la presión de determinadas plagas.

Por otra parte, el principal objetivo del ecorrégimen de las cubiertas, además de evitar la erosión, es la fijación del carbono. Por eso, sus importes son diferentes: mayores si hay mayor pendiente, etc. De aquí a corto o medio plazo, probablemente se abra un mercado privado de créditos de carbono que puede suponer un plus para el agricultor.

Por último, la ventaja de la reducción de costes, que es obvia. El mantenimiento de una cubierta vegetal conlleva menor gasto en combustible que cualquier labor que suponga alterar el suelo, como un pase de cultivador, grada, etc.

Es importante que todas estas ventajas se puedan monetizar, que el agricultor vea que resulta más rentable realizar este manejo del suelo mediante cubiertas que mediante un laboreo convencional.

PREGUNTA.- ¿En qué tipo de cultivos da mejores resultados la implantación de esta práctica agrícola?

Luis Miranda – Por ejemplo, en los leñosos. Estamos trabajando mucho con viña, olivar… Además, está especialmenteindicado en otros cultivos con necesidades de polinización. Aparte de todas esas funciones mecánicas de evitar la erosión o aumentar la microbiota, esa cubierta de gramíneas con un pequeño porcentaje de flores nos va a mejorar la polinización en, por ejemplo, frutales de hueso y pepita, almendro, etc., cuya polinización es entomófila, es decir, a través de los insectos. También cultivos más tropicales, como el aguacate.

Es imprescindible que tengamos fauna auxiliar, polinizadores, en el entorno de nuestra parcela que mejoren el equilibrio ecológico del cultivo contribuyendo a hacerlo más rentable.

PREGUNTA.- ¿Cómo se intenta fomentar desde Syngenta el uso de cubiertas vegetales?

Luis Miranda – Llevamos muchos años trabajando con campos de ensayo, probando diferentes tipos de cubiertas, en diferentes cultivos y zonas.

A partir de aquí, Syngenta lo que ha hecho ha sido desarrollar una mezcla comercial propia de cubiertas vegetales que ya está a disposición de los agricultores.

Lo que procuramos, sobre todo, es dar mucha difusión a esos resultados. Lo importante es transmitir todos los estudios y el conocimiento que tenemos para que lleguen al agricultor que se enfrenta a una nueva PAC que propone un cambio de mentalidad y de manejo del suelo, y sepa cómo acometer estos cambios con garantías de éxito. Que tenga la confianza de que la cubierta que va a implantar está contrastada, con especies seleccionadas.

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