Lolium (vallico) en cereal: identificación y control precoz

Lolium (vallico) en cereal: identificación y control precoz

Hoy vamos a hablar de una gramínea muy común que se encuentra en los cultivos de cereales y que es considerada como una mala hierba que abundan en toda la mitad norte de España.

Se trata del género Lilium, una planta anual que perteneciente a la familia de las gramíneas o Poaceae e incluye 8 especies: L. canariense, L. remotum, L. multiflorum, L. perenne, L. rigidum, L. persicum, L. subulatum y L. temulentum. Todas las especies se caracterizan por su particular espiga en la que sus espiguillas se encuentran de forma alterna y de lado a lo largo del raquis. Las espiguillas tienen una única gluma a excepción de la terminal que tiene dos. Espiga Lolium En cuanto al origen del género Lolium, es autóctono de Europa, el norte de África, el Asia templada y las tierras del norte Atlántico. Desde esas zonas se ha ido distribuyendo por todo el mundo. De estas especies, es muy importante conocer Lolium rigidum Gaud, también llamado comúnmente como vallico, margall, luello, cizaña, etc., que es una de las principales plantas arvenses presente en los cereales y que provoca grandes pérdidas de rendimiento y con ello pérdidas económicas en toda la agricultura mundial.

Descripción

  • Planta anual
  • Tallos con pigmentación rojiza en la base.
  • Hojas con prefoliación enrollada, sin pilosidad, brillantes, con una lígula membranosa muy corta y truncada y con pequeñas aurículas a partir de la 3ª o 4ª hoja.
  • Flores agrupadas en inflorescencia en espiga simple de hasta 30 cm de longitud, con un número variable de espiguillas que contienen de 5 a 10 flores cubiertas por las glumas inferiores
  • Espiguillas con su cara plana enfrentada al raquis
  • El lema es membranoso y sin arista.
  • Fruto en cariópside, de 5-7 mm y tres veces más largo que ancho.

Caracteristicas Lolium Es una planta anual que se puede distinguir fácilmente de otras gramíneas cultivadas o de arvenses como Bromus, Poa, Alopecurus y Avena, por los tonos rojizos que presenta en la base del tallo y la estrechez de sus hojas respecto a las del trigo o la cebada. Lolium rigidum compite por agua, luz y suelo frente a los cultivos. Otra problemática que presenta es que tiene una alta capacidad para la producción de semillas (900-1500 por planta) y éstas tienen una tasa de nascencia superior al 75%. Además, tiene una alta densidad de infestación y una alta diversidad genética lo que provoca que la frecuencia de individuos sea mayor que en otras especies. Estas inician su crecimiento en otoño y son capaces de desarrollarse a bajas temperaturas y diseminar la semilla en primavera.

El 90 % de sus semillas nacen entre los 15 y 45 días después de la siembra del cereal.  La viabilidad de estas no suele superar los dos años, germinando el 75% aproximadamente en el primer año. Enterradas en profundidad, pierden su viabilidad pasado ese tiempo.

Nuestro técnico explica como identificar el Lolium cuando es una plántula en este vídeo de «Conoce a tu enemigo»:

La importancia del control precoz del Lolium

El control precoz en Lolium (vallico), así como en todas las malas hierbas que afectan a los cultivos, es clave para llegar al momento de la cosecha con todo el potencial productivo del cereal. El control precoz permite atajar el problema en las fases iniciales del desarrollo del vallico, justo cuando las plantas son más sensibles al uso de herbicidas.

Lolium rigidum es una mala hierba muy problemática en numerosos cultivos a nivel mundial, cuyo manejo y control es muy complicado por sus características biológicas. Además, ha desarrollado resistencias a numerosos herbicidas, siendo la primera mala hierba a nivel mundial en la clasificación de malas hierbas resistentes a herbicidas, al presentar resistencia a 13 modos de acción distintos. Es por ello por lo que se deben adoptar estrategias de control integrado de malas hierbas, ya que ningún método es capaz de controlarlas de forma sostenible y adecuadamente por sí solo.

  • Utilización de semillas de cultivo limpias: es necesario utilizar semillas de cultivo que no estén contaminadas de malas hierbas.
  • Limpieza de maquinaria: es frecuente que en los aperos queden restos de semillas de malas hierbas que puedan infestar nuevos campos de cultivo y que podrían llegar a germinar, por lo que es importante limpiar la maquinaria después de su uso.
  • Limpieza de márgenes: hay que hacer con gran precaución la limpieza de los bordes de caminos, acequias, lindes, márgenes de cultivos, etc. para que especies de malas hierbas no lleguen al interior de los cultivos.
  • Rotación de cultivos: se crean competencias y hay posibilidades de disminuir la incidencia de malas hierbas utilizando rotaciones con cultivos que tengan propiedades alelopáticas.
  • Barbecho: promueve su germinación para más adelante eliminarlas antes de que vuelvan a producir semillas.
  • Rotación de cultivos: La rotación con forrajeras (avena forrajera, ray-gras, mezclas pratenses) es una de las mejores estrategias para eliminar vallico resistente mediante rotación. Al tratarse de forrajeras se puede tolerar la presencia de vallico. La rotación con colza u otro cultivo de hoja ancha es también una buena solución. Estos cultivos permiten usar materias activas distintas a los de los cereales para el control del vallico.
  • Falsa siembra: Estas consisten en preparar el terreno como si se fuese a sembrar, con un pase o más de cultivador después de las primeras lluvias de otoño. Así se impulsa al vallico y otras malas hierbas a germinar. Una vez germinadas se pueden eliminar con un herbicida total o, en casos de grandes resistencias, con labores de suelo. La falsa siembra es más eficaz si se combina con una siembra tardía. De esa forma gran parte del vallico ya ha nacido y se ha podido eliminar, de un modo u otro, antes de la siembra.
  • Usar la cantidad recomendada de herbicida: el uso de dosis subletales pueden crear resistencias a las materias activas y mecanismos de acción de los herbicidas.
  • Momento de aplicación de herbicidas: las aplicaciones en pre-emergencia y post-emergencia precoz, cuando el vallico suele estar en forma de plántula, suelen ser más efectivas para el control que aquellas que se realizan en post-emergencia.
El control de malas hierbas en los cereales de invierno es uno de los trabajos más importantes que se realizan sobre el cultivo y que impactan directamente sobre la cosecha. El conocimiento por parte de los agricultores de las especies de malas hierbas presentes en sus parcelas, la elección de las medidas de control adecuadas para su eliminación, momento de actuar y estado de desarrollo de la mala hierba es fundamental para la obtención de buenos resultados.

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